Venezuela tiene la ruta para salvar la República; “Que la camarilla corrupta desaloje el poder”
Venezuela
tiene la ruta para salvar la República;
“Que
la camarilla corrupta desaloje el poder”
El pueblo de Venezuela mantiene desesperadas expectativas
por alcanzar la libertad, pero lo sucedido en las últimas horas no ha producido
la alegría esperada. La inaceptable y a todas luces condenable intervención
militar estadounidense, ha capturado a Nicolás Maduro, pero el régimen
corrupto y criminal sigue incólume, y ahora parece gozar de una suerte de
“anuencia y reconocimiento” de quienes supuestamente han realizado una
“operación quirúrgica” para proteger sus intereses.
Entre tanto, un sentimiento controversial y
amargo azota a los más de 8 millones de venezolanos exiliados, a los miles de
presos políticos del país y a los depauperados habitantes de nuestra nación,
secuestrada y devastada por la perpetuación de un régimen político entreguista
y delincuente, que sobrevive precariamente en el poder.
Tal como hemos señalado en nuestras
declaraciones previas, la principal responsabilidad de esta agresión militar
contra nuestro sagrado suelo, es del régimen de Nicolás Maduro y sus secuaces.
Ellos convirtieron nuestro territorio y riquezas en un campo de disputa y
rebatiña para la voracidad de las potencias imperialistas que se han
aprovechado del servicio que le han brindado sus capitostes en el país.
Bien han podido respetar la voluntad del 28
de julio de 2024 y entregar el poder. Pero su afán de perpetuación, saqueo
y entreguismo sin escrúpulo, han puesto en vilo como nunca nuestra
independencia, nuestra soberanía, nuestra libertad; y ahora ponen en vilo
nuestra integridad territorial y nacional.
Las amenazas insidiosas del presidente Donald
Trump contra el régimen restante, al que por ahora parece reconocer en la
figura de la usurpadora vicepresidente Delcy Rodríguez con base en una suerte
de “protectorado” continuista, es suficiente alerta para que la
camarilla en el poder deponga su conducta y ceda paso al respeto a la Soberanía
Popular, que intransferiblemente reside en el pueblo como lo indica el
artículo 5 de la Constitución. El mandato y la ruta para salvar la
República, fue dado el 28 de julio de 2024.
El régimen no ha sido derrotado pero la
captura de Nicolás Maduro muestra una fisura profunda en las alturas de la
mafia usurpadora. Este ataque pone de manifiesto la vulnerabilidad total de
nuestro territorio y pone en entredicho la capacidad de las FANB para defender
nuestra soberanía. Además, indica claramente que el camino del rescate de la
senda democrática, constitucional y soberanista, debe prevalecer si se quiere
salvar la República.
Las fuerzas políticas, militares y policiales están
en la obligación constitucional de procurar y garantizar una transición en paz, que retome la senda
constitucional, haciendo valer el mandato dado y facilitando que un Gobierno
encabezado por presidente electo, Edmundo González Urrutia, pueda recorrer
un cambio en paz, en democracia, con apego al mandato constitucional y en favor
de la defensa de la soberanía popular, nacional y territorial.
Las riquezas de nuestra patria, sus minas, su
petróleo y todo fruto territorial y del trabajo, pertenecen al pueblo de
Venezuela. Nuestra
nación no quiere seguir siendo Colonia. Sus riquezas deben ser administradas
por un Estado democrático y social, de derecho y de justicia, que las rescate del
saqueo y la barbarie; y que sea quien determine los mejores usos para
reconstruir la nación. Nada le debe Venezuela a nadie si Venezuela resuelve en
paz su propio su destino. Aún podemos salvarnos del tutelaje imperialista que
hemos padecido.
Si, por el contrario, lo que queda del régimen
madurista encarna el continuismo en la entrega de nuestra soberanía a cualquier
potencia extranjera, para garantizar así la entronización inaceptable en el
poder, estarán sellando un destino devastador para nuestra nación, en el
que toda la gesta emancipadora de la independencia se habrá perdido por la
apetencia abyecta de unos pocos.
Convocamos a las naciones del mundo y a todas
las fuerzas democráticas del país, a impedir más ataques sobre nuestro
territorio,
reivindicando la ruta de paz y salvación que inició el pueblo el 28 de julio. Rescatemos
la senda constitucional como base fundamental para la defensa de la soberanía
nacional y territorial, porque es allí de donde emana la base fundamental de la
soberanía republicana.
Exigimos a los Estados Unidos el cese de la
amenaza sobre nuestro territorio y riquezas y, si quiere contribuir a la paz, debe aceptar el
mandato popular expresado en el reconocimiento a Edmundo González como
Presidente, quien fue desconocido por Nicolás Maduro y su régimen hasta el
presente.
Exigimos al régimen restante y a sus facciones
y líderes, que depongan su intención de perpetuarse en el poder y eviten
nuevos ataques militares, allanando el camino hacia una negociación y
entrega en paz del poder político a quien ya ha sido electo por el pueblo.
Exigimos la liberación inmediata de todos
los presos políticos y el inicio de una transición pacífica y de reconstrucción,
que encuentre en la Constitución vigente la guía para salvar la República del
riesgo de disolución. Que garantice el restablecimiento pleno de derechos
democráticos, laborales y de salarios, pensiones servicios públicos y que se
comprometa abiertamente con una política de superación de la pobreza y la
exclusión social.
Un nuevo Gobierno debe impedir la apropiación
de nuestras riquezas y garantizar una transición en paz que construya, junto a todos,
una senda de bienestar, desarrollo, progreso y reinstitucionalización del
Estado; que garantice el protagonismo popular en los cambios por venir y que siente
las bases para el regreso de los millones de compatriotas que esperan volver a
su patria para reconstruir, en democracia y libertad, una nación de prosperidad
que sea faro de independencia, como siempre fue Venezuela.
¡Salvemos
la República!
Alianza
por la Soberanía y la Democracia
Caracas, 3 de enero de 2025

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